Cómo migrar tu inventario a un CRM sin parar la operación
La razón número uno para no cambiar de plataforma es el miedo a la migración. Se resuelve con un orden concreto: qué importar primero, qué dejar para después y por qué conviene mantener las dos herramientas en paralelo unas semanas.

Casi nadie cambia de plataforma porque la actual sea mala. No cambian porque migrar da miedo, y el miedo es razonable: la información de una inmobiliaria es su inventario, sus contactos y su historial, y no hay forma de trabajar sin eso ni un día.
La regla que evita el 90 % de los problemas
No apagues nada el primer día. Ni el segundo.
La migración no es un interruptor, es un solapamiento. Se levanta lo nuevo, se trabaja en los dos sitios unas semanas y se apaga lo viejo cuando ya nadie lo abre por su cuenta. Cuesta un mes de doble pago y se ahorra el desastre de descubrir en marcha que faltaba algo.
El orden importa
| Primero | Por qué |
|---|---|
| Propiedades activas | Es lo que se enseña todos los días. Sin inventario cargado, la plataforma nueva no sirve para nada y el equipo no la abre. |
| Contactos con negocio abierto | Los que están en conversación ahora. El resto de la base puede esperar sin que pase nada. |
| Negocios en curso | Solo los vivos. Migrar el histórico de tres años es trabajo puro sin retorno; guárdalo exportado y consúltalo si algún día hace falta. |
| Todo lo demás | Contactos fríos, propiedades retiradas, documentos viejos. Después, o nunca. |
Los tres puntos donde se rompe
- Las fotos. Es lo que más pesa y lo que peor se exporta. Comprueba que llegaron ANTES de dar por buena la importación: una propiedad sin fotos no se puede publicar.
- Los teléfonos. Cada sistema los guarda a su manera y basta un formato distinto para que WhatsApp no encuentre al contacto. Normalízalos en la importación, no después.
- Los duplicados. Si importas dos veces «para asegurar», acabas con cada contacto por partida doble y el equipo dejando notas en la ficha equivocada. Importa una vez y revisa.
Cómo saber que ya migraste
No es cuando terminan de subirse los datos. Es cuando pasa esto: un asesor necesita el teléfono de un cliente, y abre la herramienta nueva sin pensarlo. Ese día apagas la vieja.